¿Te quedan dudas? Energía solar superará al carbón en una década

Informe de la Agencia Internacional de Energía describe que el combustible fósil quedará desplazado debido al bajo costo que significa trabajar con energía fotovoltaica.

La sentencia es clara, para 2030 las energías renovables y limpias -encabezadas por la energía solar- desplazarán el reinado que durante décadas (y siglos) ocupó el carbón.

Ya las señales que hemos entregado en Electric LatAm han sido varias, sin embargo la Agencia Internacional de Energía (AIE) vuelve a repercutir en el ámbito financiero, quizá -y lamentablemente- el más importante.

Según Infobae, el informe entregó resultados que indican que la energía fotovoltaica es ahora más barata que las plantas alimentadas con carbón y gas natural en la mayoría de las naciones.

Además, sumado a este ahorro en el costo de producción y más ganancias para las empresas que lo utilicen, las políticas de la mayoría de las naciones del mundo apuntan a que este es el camino a seguir.

“Anticipo que la energía solar se convertirá en el nuevo rey de los mercados eléctricos del mundo”, explicó el líder ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, en un comunicado difundido a raíz del informe. De paso agregó que “según la configuración actual de políticas, se encamina a batir nuevo récords para su aplicación anualmente después de 2022”.

El fin del carbón, enhorabuena

Estos hechos que tienen toda lógica y prenden la llama de la esperanza para el planeta Tierra y nosotros, sus habitantes, no muchas veces es tomado con el peso que significa dejar atrás al carbón.

El fósil contaminante fue la piedra angular durante siglos, revoluciones y progreso se cimentó en base al carbón, por lo que poner fin también será toda una noticia.

Se prevé que la participación del carbón en el suministro eléctrico mundial caerá desde el 37% en 2019 al 28% en 2030. Para 2040, el combustible que en el pasado fue un elemento básico de los servicios públicos caerá por debajo del 20% por primera vez desde la revolución industrial, concluye la AIE. Esa disminución podría ser aún más pronunciada si los Gobiernos aceleran el ritmo de la descarbonización.