El próximo cobre de Chile se llama hidrógeno verde

2050, como se viene anunciando en Electric Latam, es una fecha clave tanto para el mundo como para el país sudamericano. Ahora, además de limpiar la matriz energética, Chile quiere apuntar a su macroeconomía.

Chile se sabe un país con unas condiciones territoriales extraordinarias tanto a nivel regional como mundial. Además de sus poderosos vientos al sur de Chile, el norte alberga el paraje planetario perfecto para la inversión en energía solar.

Si ya eso es increíble, la irrupción del hidrógeno verde como el combustible del futuro en el mundo entero vino a cambiarlo todo y a colocar a las naciones atentas respecto a la explotación de este recurso, tan abundante en la Tierra.

El Financial Times grafica las ventajas comparativas que podrá explotar Chile desde ya y hacia el futuro, pero en especial lo que significaría en ganancias monetarias la correcta inversión en esta materia.

«Chile podría estar exportando US$ 30 mil millones de hidrógeno verde para 2050», afirmó Juan Carlos Jobet, ministro de Energía de Chile y para contextualizar esa cifra exorbitante agrega que «esa es la cantidad de cobre que exportamos hoy».

Así de tajante es lo que se recopila de las declaraciones del actual jefe de cartera, incluso Jobet se atrevió a ir más allá aseverando que «estos números son muy, muy grandes, y Chile tiene que encontrar la manera de capturar una parte de esa inversión».

Según informa el Financial Times, el gobierno de Chile espera producir el hidrógeno verde para 2030 por menos de US$ 1,50 el kilo, lo cual lo hace altamente competitivo a nivel de mercado internacional.

Destrabar para producir

Hans Kulenkampff, presidente de H2Chile, asociación de hidrógeno verde en el país sudamericano, entiende la situación pero es uno de los que pone el grito de alerta por lo difícil que será destrabar la política que financie la producción de este material.

«La pregunta es quién paga la inversión, quién paga la transición energética (…) tenemos que resolver eso y no es fácil», explicó Kulenkampff, quien además entrega el ejemplo de Alemania respecto al H-Verde, donde se destinó alrededor de US$ 9 mil millones para promoverlo.