Compromiso de ENEL: 2023, reducción del 64% de emisiones directas de CO2

La compañía eléctrica pretende que para ese año límite, el 90% del total de su producción esté libre de dióxido de carbono. Suman a la causa la producción energética desde fuentes solares, eólicas, geotérmicas e hídricas.

La principal distribuidora de energía eléctrica en Chile dio un gran anunció a fines de enero: de acuerdo a su plan estratégico, plantean reducir un 64% de sus emisiones directas de CO2 para el 2023, comparándose con el 2017.

Este gran paso ha sido anunciado debido a que hay varios factores que posibilitan colocarse esa meta. Por una lado, están los cierres de todas sus plantas a carbón y, por el otro, la inyección de energías limpias en su red eléctrica gracias a fuentes eólicas, fotovoltaicas, geotérmicas e hídricas.

El gerente general de Enel Chile, Paolo Pallotti, habló de este hecho con el Diario Financiero y argumentó que «la lucha al cambio climático es parte fundamental e integrante de nuestra estrategia. El objetivo de adicionar 2,4 GW de energía limpia significa que aumentaremos nuestra capacidad provenientes de fuentes renovables y al 2023 llegará a ser 77% del total de nuestra capacidad instalada, contribuyendo de esa manera al ODS 7 (Energía Asequible y no Contaminante)».

Los esfuerzos de Enel ya venían siendo anunciados desde el 2020. En ese año, la distribuidora de energía eléctrica anunció el cierre definitivo de la unidad 1 del complejo termoeléctrico Bocamina, tres años antes del plazo comprometido en el Acuerdo Nacional de Descarbonización. Misma situación para la unidad 2, que dejará de funcionar en mayo de 2022, 18 años antes de lo que se estipuló.

Estos hechos solo reconfirman el propósito de la compañía: pasar a ser la primera empresa eléctrica en terminar de operar centrales a carbón para la generación de energía eléctrica en Chile.