¡¿Cómo?! Científicos crean ladrillos que pueden almacenar energía

Investigadores de la Washington University en la ciudad de San Luis, Estados Unidos, descubrieron un método para convertir los típicos ladrillos rojos en «smart bricks».

Las innovaciones y la tecnología comienzan, cada vez más, a ir de la mano. Sin embargo, una de las cosas que se les está pidiendo y exigiendo a las grandes mentes del mundo es que con los recursos que existen creen nuevos métodos de mejorar la vida.

En Electric ya te habíamos comentado sobre investigadores de la Universidad de Tel Aviv, Israel, que están trabajando con las plantas para generar energía eléctrica gracias a la fotosíntesis de estas. Y ahora, científicos de la Washington University in St. Luis, Estados Unidos, se anotaron otra investigación relevante en el mundo de la generación energética.

Esto porque, según recopila FayerWayer, un grupo de académicos liderados por Julio D’Arcy realizó un importante descubrimiento, el cual fue publicado en la prestigiosa revista científica Nature.

Allí se describe que los norteamericanos lograron visualizar un método para almacenar energía en… ¡los típicos ladrillos rojos de los hogares! Los mismos científicos explicaron que esta fórmula podría llevarse a cabo fácilmente con bloques nuevos, pero también con reciclados y usados.

Según se describe en la publicación de FayerWayer, el grupo de trabajo creó un recubrimiento de un polímero conductor llamado PEDOT, el cual está conformado por nanofibras que penetran en la estructura interna de los ladrillos.

La gracias es que, debido a este polímero atrapado, almacena y conduce electricidad porque el PEDOT actúa como una verdadera «esponja».

¿Ladrillos y energía solar para mi casa?

Además, los científicos de la universidad estadounidense ya advirtieron que la idea es trabajar conjuntamente con la energía solar. Esto mediante los típicos paneles solares que se conectan en los hogares y almacenan la energía proporcionada por el sol.

«Con paneles solares para 50 bloques, se alimentaría una luz de emergencia por cinco horas”, asevera D’Arcy. “Si conectas un par de ladrillos, los sensores microelectrónicos se alimentarán fácilmente”.