Atención con el mundo árabe: Emiratos pone en marcha su primera central nuclear

Emiratos Árabes Unidos está construyendo hitos durante el último tiempo. Si hace poco fue su primera misión a Marte, ahora es la primera central nuclear de todo el mundo árabe. Indiferencia, por supuesto, no ha generado.

Existen muchas visiones en Occidente sobre el mundo árabe. Además de la burda caricatura de violencia que se engloba a Medio Oriente por conflictos que se desarrollaron en el pasado, y también ahora en algunos países, existen otros que buscan competir de igual a igual con las potencias como Estados Unidos y China.

Es el caso de países como Qatar, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. Este último ha venido durante el último tiempo sumando importantes hechos que lo ponen en la cima de la vanguardia tecnológica y energética mundial.

El primero fue en julio cuando EAU mandó su primera misión rumbo a Marte y ahora, a principios de agosto, la puesta en marcha de la primera central nuclear del mundo árabe. Por supuesto, países como estos lo que más tienen en sus arcas fiscales es dinero. O mejor dicho «petrodólares».

«Somos orgullosos testigos del inicio de las operaciones de la planta de energía atómica de Baraka, conforme a los más altos estándares de seguridad internacionales», aseveró Mohamed bin Zayed, el príncipe heredero de Abu Dabi y presidente ‘de facto’ de Emiratos Árabes Unidos, según recopila el medio español El Mundo.

Además, la Corporación de Energía Nuclear de Emiratos, compañía que ha desarrollado un proyecto diseñado por la corporación de energía eléctrica de Corea del Sur, explicó que la central Baraka, que en árabe significa «bendición», viene a proporcionar «electricidad limpia a la red completando las fuentes intermitentes de energía renovable como solar y eólica que no son capaces de generar electricidad de manera continua».

Incluso, la empresa a cargo de la labor de esta central nuclear transparenta datos que a todas luces resultan buenos tantos para EAU como para el planeta. «Cubrirá el 25 por ciento de las necesidades eléctricas de Emiratos una vez que esté completamente operativa y ayudará a evitar la emisión de 21 millones de toneladas de emisiones de carbono, equivalente a retirar 3,2 millones de vehículos de la circulación cada año», argumentan.

De todas formas, las críticas no se hicieron esperar. Llevar una central nuclear en Oriente Medio significa no solo avivar voces de la violencia que podría traer proyectos como este, sino que también la ejecución de un plan de armamento nuclear en la región.